El barco más antiguo del Adriático, por fin descubierto

El escenario de la costa norte de Croacia y el descubrimiento es verdaderamente sensacional. Un equipo de arqueólogos recientemente encontró el barco más antiguo descubierto en el Mediterráneo que data de unos 1000 años antes de Cristo. Las investigaciones están siendo llevadas a cabo por arqueólogos del Museo Arqueológico de Istria, con sede en Pula. Las condiciones del sitio ayudaron bastante a la buena preservación de semejante pieza, ya que sólo está a unos 2,2 m de profundidad. La edad del navío pudo ser determinada por el método de radio carbono.El barco más antiguo del Adriático, por fin descubierto 24 5 2012 300x224

Algunos detalles fueron revelados, y resultaron verdaderamente sorprendentes. La técnica de construcción del navío era por cosido con cuerdas, que se pasaban a través de agujeros en la tabla de madera. La nave tenía alrededor de 6 m de largo y 2,4 m de ancho. En total se han recuperado unas ocho planchas del barco.

Asimismo, en la misma locación también se ha encontrado un asentamiento que data del final del período neolítico, es decir de unos 3000 años antes de Cristo. El asentamiento tenía unos 10.000 m² de extensión y no estaba a mucha profundidad, tan sólo entre dos y medio y 3.2 m en el fondo del lecho marino. Los investigadores han denominado a este poblado la “Atlántida croata”.

Se trataba de casas construidas sobre pilotes de madera, y como descubrimiento adicional se han podido recuperar diversos utensilios de uso diario, vasijas prehistóricas de cerámica y restos de animales domésticos. Se especula que tal descubrimiento contribuirá a echar luz sobre la forma de vida de este antiguo poblado. El momento de la prehistoria en que este pueblo floreció marcaba el comienzo de la explotación de los metales y la incipiente edad de cobre, uno de los primeros metales empleados por el hombre con la finalidad de moldear utensilios y ornamentos.

El Quetzalcoatlus, un gigante volador

Hace 68 millones de años, definitivamente era el rey de los cielos, siendo uno de los animales voladores más grandes en la historia de la evolución de la vida sobre la tierra. El período histórico era el cretácico superior, y el lugar Norteamérica. El Quetzalcoatlus podría alcanzar fácilmente los 16 m de largo y los 13 m de envergadura de sus alas. Su nombre se debe a Quetzalcóatl, un Dios azteca que era representado como una serpiente emplumada voladora. Y probablemente el Quetzalcoatlus tuviera un aspecto similar a esto.El Quetzalcoatlus, un gigante volador 21 5 2012 300x259

Su cuello era extremadamente largo, y tenía un pico largo y afilado, además se especula que tenía una cresta, aunque no ha sido posible hasta el momento recuperar su tamaño exacto, en base a los fósiles de que se disponen. Además, el estudio comparativo de sus huesos se ve dificultado porque no existen especies similares a las de este singular animal.

Tampoco se conoce demasiado acerca de los hábitos alimenticios, pero debido a la ubicación de los fósiles encontrados, a 400 km del mar más cercano, se estima que el Quetzalcoatlus era eminentemente carroñero, alimentándose de cadáveres de animales más pequeños. También contribuye esta teoría el hecho de que muchos fósiles fueron encontrados cerca de cadáveres de saurópodos titanosaurianos, probablemente su fuente alimenticia principal. Sin embargo, estas son especulaciones ya que, en rigor de verdad, aún no ha podido encontrarse un solo fósil completo de este animal, como para tener una idea más acabada de las estructuras y la fisiología de su cuerpo. No tenían pelo ni plumas sino picnofibras, unos filamentos similares al pelo.

A pesar de ser, prácticamente, un desconocido, estos gigantescos animales voladores encuentran en la cultura popular, y forman parte de la mitología de distintos pueblos. El Quetzalcoatlus ha protagonizado más de una película y documentales.

Hace 150 millones de años, los ancianos también sufría de artritis

El pliosaurio era sin dudas uno de los más temibles habitantes del lecho marino. Para tener una idea de sus dimensiones, basta decir que los dientes de un pliosaurio medían unos 40 cm de largo, bastante más grandes que los de un tiranosaurio que podía llegar a medir 12 cm. Esta especie de dinosaurio marino vivió hace 140 millones de años en el período jurásico superior, pudiendo alcanzar unos 27 m de largo, en alguna subespecies, y hasta 150 toneladas de peso. Los paleontólogos lo definen nada menos como el mayor depredador en la historia, puesto que se disputa con el megalodón. Pero, aun semejante bestia era susceptible de sufrir los achaques de la edad.Hace 150 millones de años, los ancianos también sufría de artritis 19 5 2012 300x220

Un estudio próximo a publicarse en la revista “Paleontología” se centra en los restos del cráneo fósil de una hembra de esta especie, que alcanza 1,70 m de longitud. Los estudios revelaron que durante años el espécimen al que perteneció el cráneo descubierto, una hembra, padeció los azotes de la artritis, más precisamente en su mandíbula. El cráneo fue encontrado en el condado de Wiltshire, en el sureste de Inglaterra. Queda claro para los estudiosos que el mismo presentaba un dislocamiento de la mandíbula, provocado por esta enfermedad de carácter crónico. Tal era el grado de gravedad de este padecimiento que la erosión producida en los huesos por la artritis causó una rotura de mandíbula, lo cual le impedía al pliosaurio alimentarse correctamente, provocando su muerte por inanición.

La artritis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, que genera su desgaste. Las lesiones óseas mal curadas y el ejercicio excesivo suelen ser causa de este padecimiento, que en muchos casos provoca, además del desgaste de las articulaciones, una deformidad de los huesos, acompañada de dolor e inflamación.

El megalodón, un verdadero terror de los mares

La prehistoria guarda la existencia de verdaderos monstruos que, hoy por hoy serían incompatibles con la vida tal y como la conocemos sobre la tierra. Animales de medidas inconcebibles existían, hasta que la misma evolución natural puso fin a estas especies para privilegiar la existencia de otras. Tal es el caso del megalodón, un tiburón gigante que existió hace 28 millones de años, durante el período oligoceno.

Se trata de un antepasado evolutivo del tiburón actual, uno de los depredadores vertebrados más poderosos en la historia de la evolución genética de la tierra. Para hacerse una idea de su apariencia, era muy similar a lo que hoy conocemos como tiburón blanco, pero de dimensiones desproporcionadas, pudiendo superar los 30 m de largo.El megalodón, un verdadero terror de los mares 17 5 2012 300x193

El megalodón vivía en todos los mares de la tierra, y elegía para dar a luz a sus crías las zonas costeras cálidas. Se especula que la existencia de la raza causó un gran impacto en las comunidades marinas, seguramente marcando el fin de varias especies. Se han encontrado restos de dientes de megalodón en fósiles de ballenas, por lo que se sabe que estas eran una de sus principales fuentes de alimento.

Lo primero fósiles dentales del megalodón, que podían alcanzar los 17 cm de largo, fueron encontrados durante el Renacimiento, y, equivocadamente se creía que eran lenguas petrificadas de dragones o serpientes. Sólo en el año 1667 el gran naturalista dinamarqués Nicola Sterno reconoció que se trataban de dientes de tiburón, al comparar los con los dientes de los tiburones actuales. Sin embargo, son pocos los restos fósiles que se conservan de esta especie, limitándose a algunas vértebras y dientes. El problema básico para la preservación de los restos es la composición principalmente cartilaginosa de su cuerpo, lo que atenta contra su conservación a lo largo de los años.

Cómo se dividen las eras geológicas

Cómo se dividen las eras geológicas 15 5 2012

Las eras geológicas son una manera de organizar el tiempo desde la creación de la tierra hace unos 4.500 millones de años. Este extenso período se divide básicamente en cuatro eones: Hadeense, Arqueozoico, Proterozoico y Fanerozoico. Durante el eón Hadeense que duró unos 1.300 millones de años, la tierra era fundamentalmente un infierno de magma, con temperaturas no compatibles con ningún tipo de desarrollo de la vida. En consecuencia se necesito que la temperatura media terrestre descendiera, se formara la corteza y los mares para poder sustentar la vida, en todas sus formas.

El siguiente período, el Arqueozoico, marca un hito: la aparición de las primeras bacterias productoras de oxígeno: las cianobacterias. Este período duró unos 1.300 millones de años. A pesar de que durante este largo período no existía oxígeno en la atmósfera, la vida se comenzó a desarrollar de forma primitiva. Fue con la aparición de los primeros organismos capaces de realizar el proceso de fotosíntesis que la atmósfera terrestre comenzó a cargarse de este vital gas.

Durante el período Proterozoico la temperatura terrestre comenzó a estabilizarse, debido al incremento de energía solar recibida, y la interacción del vapor de agua, el dióxido de carbono y el metano. Este extenso período de la evolución de la tierra duró unos 2000 millones de años. Es aquí cuando comienzan a gestarse los continentes y se empieza a formar la topografía de la tierra tal y como la conocemos ahora. La vida explota en una increíble diversidad, tanto de animales como de vegetales. A pesar de que la temperatura se había estabilizado, la tierra sufre glaciaciones que marcan el fin de muchas especies pero el comienzo de otras.

El período que actualmente nos abarca es el Fanerozoico. Su duración es de 544 millones de años, y se divide en Paleozoico, Mesozoico y Cenozoico.