El Neolítico, el nacimiento de los primeros poblados humanos
7 enero, 2012 Dejar un comentario
El Neolítico es uno de los períodos en que se divide la importante Edad de Piedra, comienzo del reinado del ser humano sobre la faz de la tierra. En efecto, la importancia del Neolítico (que deriva de “neo”: nueva y “litos”: piedra), radica en el cambio fundamental de costumbres de los humanos, que pasaron de una existencia cazadora y parasitaria a organizarse en comunidades de individuos que colaboraban entre sí, con el objetivo de labrar la tierra, y pastorear a sus animales. Así, de cazador y recolector de los frutos de la naturaleza, el hombre pasó a agricultor y pastor. En consecuencia, las grandes migraciones humanas llegaron a su fin, pasándose a un estilo de vida sedentario.
La tecnología también cambió, aprendiendo los humanos a trabajar de manera más eficiente las piedras, e incluyendo otros materiales, como hueso, marfil, y algunos metales simples de malear como el cobre y el oro. La alfarería, es decir la elaboración de utensilios de arcilla, alcanza un alto grado de desarrollo. El principal objetivo de los cacharros era la recolección de agua, lo que le permitía a los humanos alejarse de las fuentes de agua, ganando en autonomía.
El próximo paso en el uso de la alfarería era su decoración. En un principio se empleaban cuerdas, luego se aplicaron bajorrelieves y marcas en la superficie, como así también la modificación de las asas. Para trabajar la arcilla se solían emplear espátulas realizadas con la concha de moluscos.
Un dato cultural relevante del período neolítico es el nacimiento de las religiones primitivas, nacidas de un incipiente culto a los muertos, evidenciado por la construcción de Megalitos, como el célebre conjunto de Stonehengem en Amesbury, Inglaterra. También hay restos megalíticos en lugares tan remotos como Cantabria o Japón.







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