La paleontología como ciencia: sus técnicas
23 enero, 2012 Dejar un comentario
La paleontología es una ciencia íntimamente emparentada con la biología y la genética. Su objeto de estudio son los fósiles, es decir los restos de animales y plantas de la prehistoria que han sido preservados por las condiciones naturales de su entorno y hoy son descubiertos y estudiados, con la finalidad de descifrar la línea de la evolución de las distintas especies terrestres.
La paleontología dispone de determinadas técnicas cuya finalidad es limpiar y restaurar los restos encontrados, para mejorar su preservación. Para ello recurre a métodos mecánicos y químicos. El más empleado es la limpieza por presión a través de chorros de pequeñas partículas, que funciona de la misma manera que una limpieza con chorro de arena. De esta forma, las piezas o sopleteadas con un gas (dióxido de carbono, nitrógeno o simplemente aire comprimido) que tienen suspensión partículas muy pequeñas de polvo abrasivo que limpia la superficie de los huesos de manera muy efectiva.
Otra manera de separar los residuos de la pieza que se quiere preservar es por medio del calentamiento brusco. Esta técnica se basa en la diferente dilatación de las sustancias, por lo cual, la capa que se desea eliminar, se desprende de manera bastante limpia. También, cuando el tamaño de las piezas así lo requiere, el paleontólogo recurre a técnicas de percusión y desbastado, ya sea de forma manual o por medio de herramientas que permiten golpear con precisión los restos de roca adheridos a la pieza, y así desprenderlos.
Los métodos químicos se basan, mayormente, en la limpieza con un detergente o un agente limpiador, que en ocasiones se refuerza con agua oxigenada. Otros químicos más abrasivos también pueden ser empleados como el ácido nítrico o clorhídrico. La química le otorga una gran cantidad de herramientas al paleontólogo que a trabajar con esos restos fósiles tan valiosos, preservando los de la mejor manera.

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